sábado, 9 de abril de 2011

Globalización Alimentaria + Control de la Información +Publicidad = Desastre

Tendemos a pensar que a partir de los alcances de las tecnologías de la comunicación las posibilidades de acceso a la información son mucho más amplias y menos restringidas a contextos propios, lo cual hace pensar en una mayor democratización de la información, sin embargo muchos son los matices por analizar. En este pasaje de la humanidad marcado por la noción de globalización donde se supone se diversifican las posibilidades de elección y comprensión, la manera de encontrarnos siempre es un interrogante.
Jerry Meder presidente del Foro Mundial sobre Globalización comparte un  dato abrumador: siete empresas privadas controlan el 70% de las comunicaciones a nivel mundial, es decir es la mayor concentración de propiedad sobre unos pocos; ellos controlan los satélites, los diarios , las agencias de información, la tv, el internet, la circulación del cine, la publicidad etc. En palabras de Mendel estas industrias de la información no mercadean con mercancías sino con conciencias, su objetivo es meterle cosas a la gente. Y es así como la gente obtiene muchas de las ideas con las que vive, y preescribe como vivir su vida y a través de que artículos. La situación, en mi opinión,  es desastroza, es decir me parece pésimo tener tantos valores culturales y formas de vida en manos de tan pocos a los que no les interesa la gente. Esto que es realmente dramático, cuestiona aquello que se conoce como acceso libre a la información donde cada vez nuestras posibilidades de elección se reducen. Las autopistas de la información son como los pasillos de un supermercado: tienes libertad de elegir sobre los objetos pero no sobre los modos de acceder a ellos pues es controlado por un monopolio.
Mendel expresa en esta entrevista, que justamente aquella democratización de la información solo es un espejismo muy bien elaborado y que en el mundo actual no existe tal disposición a la pluralidad y diversidad que promete ilusoriamente la globalización, por el contrario lo que marca es unificar las tendencias del mercado y no resaltar la unicidad que asiste a cada individuo a cada localidad o pueblo; se diversifica la información para restringir aun mas los comportamientos, las singularidades, las palabras, los gestos y las posibilidades del otro.
Jesús Martin Barbero nos hace un llamado: “de no caer en el error de considerar que las tecnologías pueden ser neutras, ya que son el lugar donde se concentran los intereses económicos y políticos de manera mas intensa y ansiosa.”
En el video se expone como ejemplo el espejismo de nuestras pautas de alimentación que interiorizamos a través de estas industrias de la comunicación. La comida es un accesorio mas y la salud un recurso publicitario solo como discurso que no tiene nada que ver con la verdad del producto. Esto es lo que sostiene multinacionales de alimentos perjudiciales para la salud y que además arrasan poblaciones para sus intereses mezquinos.
Estas empresas curiosamente tienen el eslogan de que extienden sus monocultivos en el mundo para los hambrientos del planeta, lo cual es otra infamia pues lo que hacen es quitarles la tierra a gentes que cultivan sus propios alimentos para sus familias y comunidades.
Las industrias de la información pueden dar vía libre para acceder a cualquier información por que reconocen que esta por si misma no trasforma la sociedad en su estructura, sino por el contrario la somete y gobierna lo modos de polarización de opinión a su antojo.
La era tecnológica de la información no solo afecta las relaciones tecnológicas asociadas a los medios de comunicación, sino que influye en la percepción del sujeto entorno a sus maneras de interrelación, es decir intervienen en la manera en que los seres humanos significamos el encuentro. En este sentido involucra  el conjunto de instituciones ideológicas, políticas, simbólicas, y sociales que se movilizan hacia nuevas maneras de comprender el devenir social. Sin embargo la circulación de estas tecnologías de desarrollo no es inocente de las estrategias de globalización que siguen siendo excluyentes. El escenario de público termina reducido solo a una estrategia para que intereses privados extiendan más sus mercados.

1 comentario:

  1. Se hace entonces necesario evaluar la pertinencia de los avances tecnológicos en la protección de las condiciones ambientales, sociales y culturales, como de los sitios donde se aplican y los efectos que se producen por su uso y empleo (Garcés 2001) en especial sobre la cultura, hay que darle la palabra a los agentes sociales para que evalúen y planteen política tecnológicas que se enmarquen en los contextos particulares, en la diversidad cultural y en la democratización del deber de la tecnología.

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